lunes, 22 de mayo de 2017

Galletas crinkles blancas

Hace unos meses preparamos las galletas blanco y negro que son realmente adictivas por esa mezcla de chocolate y mantequilla y un toque de vainilla, que además de ser muy vistosas están buenísimas.


Pues bien, hoy vamos a hacer otras galletas igualmente vistosas pero blancas, que se hacen igual de rápido que las otras y con un resultado increíble. 



INGREDIENTES:

- 350 grs. de harina
- 125 grs. de mantequilla
- 150 grs. de azúcar
- 2 huevos
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura química
- Esencia de vainilla
- Azúcar glas (para rebozar las galletas)


PREPARACIÓN (En Thermomix):

Si no lo tenemos ya, lo primero será hacer el azúcar glas. Para ello ponemos el azúcar en el vaso y trituramos durante 10 segundos a velocidad 5-7-9.

Reservamos.

Ponemos en el vaso el azúcar, la mantequilla (mejor a temperatura ambiente) y la esencia de vainilla. Programamos 3 minutos a 37º a velocidad 4. Después volvemos a programar 3 minutos a velocidad 4 sin temperatura.


A continuación vamos añadiendo los huevos de uno en uno a velocidad 4 hasta que estén integrados.

Por último, la harina y la levadura durante 30 segundos a velocidad 6, hasta conseguir una masa homogénea.

La masa resultante la envolvemos en papel transparente y la llevamos al frigorífico durante 1 hora.

PREPARACIÓN (Clásica):

Para empezar ponemos en un cuenco el azúcar glas. En caso de no tenerlo, podemos picarlo en un molinillo y queda perfecto.

Reservamos.

En un bol batimos el azúcar, la mantequilla (mejor a temperatura ambiente) y la esencia de vainilla durante 5 - 6 minutos hasta conseguir una masa clara.

Añadimos los huevos de uno en uno hasta que estén integrados.

Por último, la harina y la levadura durante 30 segundos o hasta conseguir una masa homogénea.

La masa resultante la envolvemos en papel transparente y la llevamos al frigorífico durante 1 hora.

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Precalentamos el horno a 180º C.

Sacamos la masa del frigorífico y vamos haciendo bolitas no más grandes que una nuez, las rebozamos por el azúcar glas, y las vamos colocando en una bandeja de horno forrado con papel sulfurizado.


Éste trabajo podemos dejárselo a los más peques de la casa, que les encanta jugar con las masas.


Horneamos de 10 a 12 minutos a 180ºC. Es importante controlar el tiempo para que no se nos pase. El secreto de esta galleta es que quede durita por fuera y muy tierna por dentro. 


Las podemos guardar en cajas y nos durarían varias semanas perfectamente, aunque os confieso que en casa no duran ni un par de días. 



Aún no tengo claro que galleta me gusta más si la de chocolate o ésta, y en casa tampoco se deciden así que me tocará hacer ambas otra vez.

¿Os animáis a probar?

lunes, 15 de mayo de 2017

Croquetas de pollo asado

Hoy vamos una receta de aprovechamiento, más concretamente con las sobras de pollo asado. Y es que es raro que sobre pero ésta vez se ve que nos pasamos de pollo y yo que me alegro, y ya vais a ver porqué.


Podemos añadirle jamón serrano o incluso huevo cocido pero en esta ocasión he preferido no echarle nada más, para que se note ese sabor a pollo asado que nos da el horno.

INGREDIENTES (para 20-22 croquetas):

- 350-400 grs. de pollo asado limpio (sin huesos ni pieles)
- 2 cucharadas y media de harina
- 450-500 grs. de leche (según admita la bechamel)
- 1 cebolla
- Nuez moscada
- Sal
- Pimienta negra
- Aceite de oliva virgen extra

PARA EL REBOZADO:

- Pan rallado
- 2 huevos batidos

PREPARACIÓN:

Lo primero será tener el pollo limpio. Le quitamos todos los huesos y pieles y con la ayuda de un cuchillo o una picadora troceamos el pollo. Yo prefiero a cuchillo para que no quede demasiado picado.

En una olla ponemos a pochar la cebolla picada con un poco de aceite.

Cuando esté dorada le añadimos la harina, que la cocinaremos bien para que luego no sepa a harina cruda.

Mientras, ponemos en un cazo la leche para que se vaya calentando.

A continuación y ayudándonos de una  varillas vamos incorporando la leche. Es cierto que la cantidad de leche es un poco a ojo, pero vamos a ver la textura perfecta una vez que la masa se despegue de la olla.

Es importante remover todo el rato.

Ahora toca salpimentar a gusto y rallar un poco de nuez moscada.

Incorporamos el pollo trocedado hasta que se integre bien en la masa.


Ponemos en una fuente y la tapamos bien (con una film o una tapa si tiene) y llevamos al frigorífico para que enfríe.

Pasadas varias horas veremos como la masa se ha endurecido y es muy fácil trabajar con ella.

Le podemos dar forma con dos cucharillas (como hace mi madre) o con las manos, incluso hay quién las hace redondas, como os sea más fácil.

A continuación las pasamos por pan rallado, después por huevo batido y nuevamente por pan rallado.

De esta forma conseguimos unas croquetas perfectas.


Freímos en una sartén a fuego medio hasta que se doren. Recordad no poner la sartén muy fuerte o se nos abrirán. Es mejor que se doren poco a poco. Una vez fritas las sacamos a un papel abosorbente para retirar el exceso de aceite y listo.


Esperad a que enfríen un poco, que no os pase como a mi, y os queméis por no poder esperar.



Nunca serán tan buenas como las que prepara mi madre pero a fuerza de hacer intentaré que se parezcan lo más posible.


Por supuesto podéis hacerlas de cualquier otra cosa, por ejemplo gallina del cocido, o de bacalao, de espinacas ...a cada cual mejor.

¿Os animáis a probar?

lunes, 8 de mayo de 2017

Milhojas de crema pastelera

Seguramente sea la combinación más perfecta que pueda existir en el mundo de la repostería, hojaldre y crema pastelera. En combinación forman un postre maravilloso, altamente adictivo, y al que nadie podrá resistirse.


Por su puesto, podéis aventuraros a hacer vuestro propio hojaldre, pero hoy en día, venden láminas de hojaldre fresco realmente buenas. Os recomiendo que para este postre sea rectangular para aprovechar todo. En esta ocasión utilicé el del Lidl y el resultado fue muy bueno.

INGREDIENTES:

- 1 lámina de hojaldre fresco
- Azúcar (para espolvorear en el hojaldre)
- Azúcar glas

CREMA PASTELERA:

- 500 ml. de leche
- 30 grs. de harina fina de maiz (Maizena®)
- 100 grs. de azúcar
- 1cucharada de azúcar avainillado (opcional)
- 2 huevos (o 3 yemas)


PREPARACIÓN:

En primer lugar comenzaremos haciendo la crema pastelera

EN THERMOMIX:

Ponemos en el vaso todos los ingredientes de la crema y programamos 7 minutos a 90ºC a velocidad 4.

Mezclamos todo bien durante 5 segundos a velocidad 9 para evitar cualquier posible grumo.

CLÁSICA:

Mezclamos en medio vaso de leche fría la maizena.

En un bol ponemos los huevos y el azúcar y mezclamos bien hasta conseguir que espume. Lo mejor es ayudarnos de unas varillas eléctricas.

Ponemos el resto de la leche en un cazo al fuego y en cuanto empiece a hervir quitamos del fuego y le añadimos los huevos batidos con el azúcar.

Volvemos al fuego y añadimos el vaso de leche con maizena. En este punto es muy importante no parar de remover mientras lo tenemos a fuego medio, hasta que consigamos que la crema espese. 

Sabremos que está perfecta cuando la crema sea homogénea y sin ningún grumo.



Vertemos la crema pastelera en un bol o fuente y tapamos con un papel film. Lo mejor es que el film toque la crema para evitar que haga costra.

Dejamos templar y después lo llevamos al frigorífico para que enfríe por completo.


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Ahora es turno del hojaldre

Precalentamos el horno a 180ºC.

Sacamos la lámina de hojaldre unos minutos antes de manipularlo. A continuación lo cortamos en tres rectángulos iguales.

Sobre una bandeja de horno ponemos papel sulfurizado y sobre éste las tres láminas de hojaldre.

Con la ayuda de un tenedor pinchamos bien toda la superficie del hojaldre para que no suba en el horno, y espolvoreamos azúcar por toda la superficie.

Es conveniente poner un peso encima del hojaldre para evitar que suba. Podéis poner una bandeja de horno más pequeña o como hice yo, unas fuentes de horno (tipo pirex) encima de cada lámina de hojaldre.

Introducimos en el horno durante 30-35 minutos.

Cuando llegue el tiempo veremos que el hojaldre está tostado. Lo ponemos sobre una rejilla hasta que enfríe por completo.



Con la crema y el hojaldre bien frío comenzamos su montaje. Volvemos a batir la crema para evitar que se apelmace y la ponemos en una manga pastelera.

Nos podemos ayudar de un vaso (yo uso el de la batidora) para poner la manga pastelera y de esa forma verter toda la crema en ella.

Ponemos una base de hojaldre en una fuente y sobre ésta, vamos poniendo una capa de crema pastelera. A continuación, ponemos la segunda placa de hojaldre y ponemos otra de crema. Y por últimos ponemos la tercera lámina de hojaldre.

Ya sólo nos queda espolvorear azúcar glas por encima y a disfrutar.


Os recomiendo cortar el hojaldre con un cuchillo de sierra para evitar que se desmorone. Haced varias porciones porque llena bastante.


Es una auténtico manjar para los que nos pirra el hojaldre y la crema pastelera, no se me ocurre una mezcla mejor.


Postre fácil y rápido y muy recomendable.

¿Os animáis a probar? 

lunes, 1 de mayo de 2017

Flamenquines de jamón y queso

Muchas veces nos quedamos sin ideas a la hora de preparar la comida a nuestros peques y estos flamenquines son una buena solución. 

Se hacen muy rápido y los niños los deboran. Podéis hacerlos con jamón cocido o pavo cómo más os guste. 


INGREDIENTES (para 2 personas -> 2 flamenquines por persona):

- 8 lonchas de jamón cocido o pavo cocido
- 4 lonchas de queso (puede ser enmental, cheddar, edam...)
- 1 huevo batido
- Pan rallado
- Aceite de oliva virgen extra 


PREPARACIÓN:

La preparación no puede ser más fácil.

Ponemos una loncha de jamón, otra de queso y encima otra de jamón.

Hacemos un rollito. Así con todos los que vayamos a cocinar.

Batimos un huevo y preparamos en un plato el pan rallado.

Pasamos los flamenquines por huevo y después por pan rallado.


Si queréis un rebozado más firme podemos volver a pasar por el huevo y nuevamente por el pan rallado. Queda mucho mejor.

En una sartén con aceite de oliva que tendremos a fuego medio ponemos los flamenquines. Cuando veamos que se han dorado de un lado les damos la vuelta. Terminamos de dorar.


Sacamos a un papel absorbente y servimos.


Como véis en el corte el queso se funde y está para chuparse los dedos. 


Podemos acompañarlo con una ensalada y tenemos una cena perfecta.

¿Os animáis a probar?